Al plasmar en las obras, reflexioné porque sentí una experiencia profunda de la vida ya que compartí ideas mitológicas con ecológicas reales sin afectar los trazos delicados de vivencias. Jugué y creé manchas con distintos disolventes que me permitieron plasmar, en el Papel de Arte , luces que reflejaron las tintas litográficas mixtas , para luego , con las yemas de mis dedos , lápices especiales grasos y con la magia del dibujo invité a seres salir de su hábitat y entorno y a otros , carentes de libertad , buscar una comunicación visual.
Son seres sencillos mostrados con enorme dignidad. Personas que viven y meditan su relación con las fuerzas de la naturaleza, hombres, mujeres y niños con mucha sensibilidad. Este es el protagonismo de la línea y de los volúmenes rotundos que definen una realidad que va mucho más de lo anecdótico.
Mis obras reflejan la condición humana que se compromete socialmente, que crean un universo autónomo a base de sobriedad y permanencia, los acerca al heterogéneo estilo denominado Realismo Mágico. Es en esa atmósfera de formas planas y precisas, que buscan trascender al hombre, las que buscan lo que hay tras de mi.
Tal vez me llevan a decir y crear, desde mi interior, imágenes en el mundo del silencio. Un íntimo y riguroso estudio del espacio en su entorno, variaciones sin fin de colores que materializan referencias paisajísticas que se limitan a duplicar la realidad.
Al mismo tiempo la forma, la luz, y las texturas cobran definitivo protagonismo. Ya no imitan sino que son. Hacen parte de ese paisaje serio, imponente y reservado que paseó, compartí y discutí con pintores de otros continentes.
He conseguido trasmitir mi vitalidad y mis impulsos personales a la actividad artística, reflexionando sobre motivos tan difíciles como el movimiento o el espacio-tiempo a través de una agilidad sinuosa y tortuosa de finos trazos y pinceladas extrañamente sostenidas.
Los métodos utilizados parecen ser variados pero todos confluyen en las tintas litográficas mixtas manejadas con mucha sutileza. Se observa la textura de nuestra tierra, su colorido como nuestras venas; cada línea es una historia para contar, por etapas , sin importar las características perfectas de los seres que parecen erguirse entre nosotros como alertándonos , como dándonos noticia de su existir. Todo esto me permite desarrollar, con distintos materiales como tierras naturales, oleos y crayones grasos, nuevos momentos de cotidiana inspiración.
Esta circunstancia permite al espectador el ejercicio de contemplar la belleza particular de cada obra y buscar en ellas la representación de la figura humana para penetrar con su mirada a lo profundo de las escenas.
Aquí termino con la dedicación que me hizo una poetisa:
“Solo dentro del hombre florece la verdadera luz, y es en el silencio de adentro donde escucharemos las respuesta que buscamos”